FOTO: AGC
SE RECIBIERON 400 DENUNCIAS Y HUBO 472 CLAUSURAS
Se trasladan a Balvanera, Almagro y Villa Devoto. Estadísticamente un 15% de los lugares clausurados, violan la clausura.
Entre enero de 2010 y septiembre de 2011 la Agencia Gubernamental de control del Gobierno de la Ciudad detectó que por las inspecciones los talleres clandestinos migraron hacia otros barrios. Además la AGC clausuró más talleres textiles clandestinos de los que denunciaron vecinos, dependencias del estado y organizaciones no gubernamentales. En ese periodo se recibieron 400 denuncias en los canales oficiales (147 y SUACI) y, luego de las más de 2000 inspecciones, se clausuraron 472 establecimientos.
Según un análisis realizado por el organismo de control hay una clara tendencia a migrar hacia la provincia de Buenos Aires y en menor medida a otros barrios de la Ciudad. Aunque Flores, Floresta, Parque Avellaneda y Mataderos aún concentran el 50% del total, este año muchos migraron a Balvanera, Almagro y Villa Devoto. Según el gobierno porteño, esto se debe al aumento de las inspecciones en las zonas de emplazamiento original.
Este año realizó 2066 controles a talleres -en 2010 se hicieron 1425- y clausuró 249 por incumplimiento de las normas de seguridad, higiene y funcionamiento. Fue un 10% más que en 2010. Se detectaron 74 violaciones de esas clausuras, lo que motivó la formación de expedientes en las fiscalías correspondientes.
Al ser consultado por la actividad ilegal Javier Ibañez, Director Ejecutivo de la AGC, dijo: “Cada vez hay menos margen para la actividad ilegal. Desde la AGC queremos instalar la idea de políticas de prevención y no de sanción” y agregó que “en una primera etapa intensificamos los controles en los barrios más emblemáticos como ser Flores, Floresta , Villa Lugano, Mataderos. Nos encontrábamos con casos extremos de servidumbre, trata de personas, etc. muchos de esos lugares se están regularizando o ya no funcionan.”
QUÉ PASA CUANDO VIOLAN CLAUSURA
Ni bien se procede a la clausura de un lugar , el caso se deriva al fiscal de turno y a la comisaría correspondiente. Ahí el organismo de control del Gobierno de la Ciudad no puede actuar más y entra en la órbita de la justicia contravencional, en el caso que viole la clausura. Estadísticamente un 15% de los lugares clausurados, violan la clausura.